Descubre el Compromiso

La historia que cambió
el destino de la Corona de Aragón

Un viaje fascinante al pasado que reconstruye vestuario, armas, armaduras, cultura material y la vida de principios del siglo XV.

La Conmemoración

La recreación histórica con más autenticidad de Aragón y de España

Recreación Compromiso de Caspe 2025

La conmemoración del Compromiso de Caspe es hoy la conmemoración histórica con más autenticidad de Aragón. Un viaje fascinante al pasado que reconstruye vestuario, armas, armaduras, cultura material y la vida de principios del siglo XV.

Historia de la Conmemoración

Fue en 1997 cuando se iniciaron los festejos de la Conmemoración del Compromiso de Caspe. Consistió en la representación de la obra «Una crónica del Compromiso» de Alfonso Zapater, producción que se repitió al año siguiente conjuntamente con un concurso, con el objetivo de animar a la población a que se confeccionara trajes medievales los días de festejos.

En la actualidad la Conmemoración del Compromiso de Caspe es una manifestación ciudadana. Se instalan tabernas, bodegas, tascas y mesones medievales en las plazas, calles y cantones de la villa, además de exposiciones abiertas durante los días de celebración.

En la Plaza Compromiso y escalinata de la Colegiata Santa María la Mayor del Pilar de Caspe, mismo lugar que en 1412, tiene lugar el acto central de la Conmemoración, plaza en la que también tiene lugar el pregón. Y el domingo, la misa de proclamación.

El Compromiso de Caspe hoy

Por las calles de la población, especialmente en la zona centro, estos días se llenan de animación, música, títeres, magia, teatro, humor, conciertos, torneos medievales, animación infantil, talleres, pasacalles y «farsas», pequeñas obras de teatro cómico interpretadas por los propios vecinos.

Pero además de estos barrios, es toda la población la que participa adornando balcones y ventanas con distintivos medievales así como vistiendo ropajes medievales siguiendo fielmente las normas y modelos del Siglo XV.

El Compromiso de Caspe, 1412: La Elección de un Rey, obra central que culmina la Conmemoración, es una recreación histórica dramatizada creada y diseñada en clave divulgativa. No es una obra de teatro al uso, pues, aunque comparte los recursos escénicos del teatro, concita otros elementos relacionados con la didáctica de la historia, como la reconstrucción de vestuario perfectamente documentado, de armas y armaduras reales, incluso de habilidades propias de la baja Edad Media, como son la paleografía, la equitación histórica o la esgrima antigua.

No quisimos entretener, sino divulgar. Acompañamos la recreación con imágenes en pantalla gigante que contenían mapas, vídeos, información diversa y árboles genealógicos que nos ayudasen a contextualizar los hechos históricos. Como es lógico, nos vimos en la tesitura de asumir licencias históricas, dado que el objetivo era crear un producto cultural consumible por todo tipo de público, nos estamos refiriendo al uso del castellano actual en los diálogos, el peinado de los actores/recreadores (en la primer mitad del siglo XV el peinado de hombres y mujeres difería en gran medida de nuestros peinados actuales), entre otros detalles que, esperemos, a pesar de que ustedes sean bien exigentes con este tipo de eventos y su rigor (como debe ser), nos pasen por alto.

31 de mayo de 1410 — Muere sin descendencia el rey Martín I de Aragón.
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28 de junio de 1412 — Nueve compromisarios proclaman a Fernando de Castilla como nuevo rey.

Nuestra Historia

El Cónclave más importante de la Edad Media europea

Muerte de Martín I

El 31 de mayo de 1410 se produjo un hecho inédito en la Corona de Aragón: moría sin descendencia el rey Martín, hijo menor de Pedro IV, que había sucedido en 1396 a su hermano Juan I, lo que dejaba vacante el trono de Aragón. Unos meses antes de la muerte del monarca, su único hijo Martín el Joven, rey de Sicilia, había fallecido en Cerdeña sin hijos legítimos, y en esos meses no se había llegado a designar un heredero; Martín tampoco tenía hermanos, lo que dejaba a la monarquía aragonesa, por primera vez en su historia, sin un sucesor decidido.

Martín I el Humano

La sucesión al trono en la monarquía aragonesa se consideraba una cuestión de la dinastía. No estaba regulada por normas legislativas y se apoyaba en la costumbre establecida por los testamentos de los reyes precedentes, que establecía las condiciones para que se llevara a cabo dentro de la familia Aragón: legitimidad del nacimiento, prioridad del primogénito y exclusión de acceso a las mujeres, pero no de su capacidad de transferir los derechos a sus descendientes. En ausencia de hijos varones, la línea sucesoria pasaba a los hermanos y en caso de que tampoco hubiera hermanos, el orden lo marcaría el grado de consanguinidad dentro del linaje con el monarca fallecido.

Candidatos a la sucesión

Desde el principio aparecieron en la escena cinco aspirantes dispuestos a defender sus derechos a la herencia real. Todos eran varones de la Casa Real de Aragón:

Alfonso, duque de Gandía

Conde de Ribagorza y de Denia, hijo de Pedro de Ribagorza, nieto por tanto de Jaime II. Vinculado en quinto grado con Martín, por línea masculina. A su muerte en marzo de 1412 los derechos recayeron en su hijo y en su hermano Juan, conde de Prades.

Jaime de Urgel

De unos treinta años de edad, nieto del primer conde de Urgel, Jaime, y bisnieto de Alfonso IV. Pariente en quinto grado por línea masculina de Martín. Estaba casado con Isabel, hermana de padre del fallecido Martín, que podía optar a transmitir sus derechos, aunque no tenía hijos varones.

Luis de Anjou o de Calabria

Niño de unos seis o siete años, nieto de Juan por su hija Violante, casada con Luis de Anjou. Era sobrino nieto de Martín y emparentado en cuarto grado por línea femenina.

Fernando de Castilla

Nieto de Pedro IV por su hija Leonor, casada con Juan I de Castilla y sobrino, por tanto de Martín. Relacionado en tercer grado por línea femenina con el monarca fallecido. Había nacido en 1379.

Fadrique de Luna

Hijo natural de Martín el Joven, nieto ilegítimo del rey Martín. Reconocido por su padre, heredó el condado de Luna de su abuela María. Tendría unos siete u ocho años de edad.

Los cinco ostentaban derechos para ser el sucesor de Martín I: todos eran varones pertenecientes a la Casa Real de Aragón y nacidos de un matrimonio sancionado por la Iglesia, a excepción de Fadrique que, sin embargo, había sido reconocido por su padre.

Los Compromisarios

1410 — 1412

El Interregno

Interregno

Se conoce con el nombre de Interregno al periodo de veintiséis meses, desde la muerte de Martín I, el 31 de mayo de 1410, al Compromiso de Caspe, el 28 de junio de 1412, en los que el trono de Aragón no estuvo ocupado. Se orientó desde el principio a garantizar la continuidad de la Corona, evitar la guerra civil y buscar el consenso y el compromiso para alcanzar una solución que respetara los derechos de los aspirantes y los deseos de los Estados.

A finales de mayo de 1410, el control político de Aragón estaba en manos de las personas que ocupaban los cargos con mayor responsabilidad: García Fernández de Heredia, arzobispo de Zaragoza, Juan Jiménez Cerdán, Justicia de Aragón y Gil Ruiz de Lihorí, Gobernador. La autoridad compartida les permitió, tras la muerte de Martín I, mantener las instituciones en funcionamiento a pesar de la inestabilidad social que afectaba al país y la presión forzada por los bandos.

La existencia de un poder institucional coordinado en los primeros momentos del interregno impidió la proclamación por la fuerza de alguno de los candidatos y favoreció también la imposición del criterio de abordar la sucesión por la vía de la justicia y esperar a que se designara sucesor a aquel de los candidatos que presentara mayores derechos.

De este modo, los Parlamentos de Aragón, Cataluña y Valencia, convocados de emergencia, tomaron la iniciativa y con el respaldo del papa Benedicto XIII, se llegó al llamado Compromiso de Caspe en junio de 1412, que restablecía la monarquía aragonesa en la persona de Fernando I.

28 de junio de 1412

Caspe, ciudad del Compromiso

Acta del Compromiso de Caspe

El Compromiso de Caspe supone la culminación de un proceso histórico único a nivel internacional, que cada año se conmemora por todo lo alto en la propia ciudad de Caspe (Zaragoza).

Según lo aprobado en la Concordia de Alcañiz, los nueve compromisarios debían reunirse en Caspe el 29 de marzo de 1412 y pronunciar su sentencia en el plazo de dos meses. No obstante, surgieron algunos inconvenientes que obligaron a retrasar la publicación del fallo un mes.

Los compromisarios mantuvieron un intenso ritmo de trabajo y estuvieron continuamente reunidos en sesiones de mañana y tarde, e incluso en veladas nocturnas, para atender la urgencia de la solución y abarcar todas las cuestiones que se presentaban a su consideración. El proceso experimentó una mayor lentitud de la esperada en lo tocante a la atención prestada a la equidad e igualdad de trato y oportunidades de todos los candidatos. A los embajadores de todos ellos, siguiendo el orden de presentación, se les otorgaron las audiencias solicitadas para exponer sus argumentos y se admitieron todas las pruebas y documentos que consideraron oportuno entregar.

Fray Vicente Ferrer

La mañana del 25 de junio, los nueve compromisarios firmaron el acta e hicieron pública su decisión. El acta es breve, concisa, con la referencia precisa a la Concordia de Alcañiz, sus nombramientos y juramentos, sin alusiones a cuestiones jurídicas ni a derechos adquiridos ni a argumentos empleados en su decisión ni, sobre todo, a la orientación de los votos particulares de los nueve.

Dan el veredicto final que no tiene posibilidad de revocación y no debe someterse a ninguna ratificación por otra instancia. Todos firman y hacen suya la sentencia que señala a Fernando de Castilla como rey y señor de Aragón. No hay votos útiles, ni forzados, ni abstenciones.

Según el documento oficial, todos los compromisarios estuvieron de acuerdo en que Fernando era el verdadero rey y señor. Tras la lectura pública de la sentencia, Fernando es ya rey de Aragón.

Para concluir con lo ordenado en la Concordia de Alcañiz, faltaba que se hiciera el acto público y se escenificase la proclamación del rey. Esto se hizo el día 28 de junio de 1412, martes, víspera de la fiesta de san Pedro y san Pablo, siguiendo un ritual muy elaborado y que las actas del proceso recogen con gran minuciosidad.

Caspe

Recreación Histórica

El Juramento de los Compromisarios

El Juramento de los Compromisarios es probablemente una de las reconstrucciones histórica más auténticas, rigurosas y respetuosas con el pasado de toda España. No es una fiesta histórica, sino una recreación fidedigna, en la que el trabajo de investigación que la antecede la convierte en un fenómeno cultural de primer orden.

Juramento de los Compromisarios

Desde el Excmo. Ayuntamiento de Caspe se ha apostado desde hace unos años, con excelentes resultados por el rigor y la divulgación de nuestra historia, por un evento diferente, exigente y de alto nivel, y el resultado es el Juramento de los Compromisarios. Cada año el Juramento deviene en un proyecto para Caspe fundamentado en la didáctica de la historia, la divulgación de nuestro patrimonio y la economía de la cultura.

Se reconstruye un momento clave en el desarrollo del Compromiso de Caspe: el juramento que realizaron siete de los compromisarios el 17 de abril de 1412, el segundo domingo después de Pascua. La reconstrucción se lleva a cabo de forma escrupulosa, tal como nos muestran las fuentes historiográficas, sometida ésta a un proceso de gestión cultural para adecuar la fidelidad histórica a los requerimientos escénicos necesarios para poder ser visualizada, disfrutada y comprendida por un público asistente.

Recreación histórica

La Recreación Histórica incluye diversas actividades, espectaculares y didácticas, relativas al momento histórico reconstruido: los inicios del parlamento por parte de los compromisarios, y su juramento; junto al homagium por parte de las autoridades de la villa de Caspe, teniendo como eje central el propio acto de juramento.

La primera recreación tuvo lugar en abril de 2016. Siete de los nueve compromisarios juraron ante el lignum crucis y las sagradas escrituras que la decisión que iban a tomar en el Compromiso devendría por propia voluntad y sin estar condicionada desde el exterior.

Juramento de los Compromisarios

Eso sucedió en la escalinata de la iglesia de Santa María la Mayor, el domingo 17 de abril de 1412. Pues bien, en la recreación histórica El Juramento de los Compromisarios asumimos el reto de reconstruir con una exquisita fidelidad histórica aquel acontecimiento en el mismo lugar donde ocurrió: vestuario, paleolingüística, armas, armaduras, mobiliario, ceremonial, liturgia… Y no solo eso, trabajamos para convertir aquel hecho en un producto cultural consumible por todo tipo de público en la actualidad. La imagen, seiscientos años después, debió ser bien parecida a lo que realmente sucedió.

Fuentes: Fundamentalmente la monografía GIMENO BLAY, F. M.: El Compromiso de Caspe (1412). Diario del Proceso. Institución Fernando el Católico (CSIC), Zaragoza, 2012; las actas del proceso conservadas en el Archivo de la Corona de Aragón (ACA, Cancillería, Procesos de Cortes, nº 15); publicadas en SESMA MUÑOZ J. A. (dir.): ACTA CURIARUM REGNI ARAGONUM, Tomo II, Vol. I y II. Universidad de Zaragoza, 2011.

Vive la historia en primera persona

Cada año, el último fin de semana de junio, Caspe se transforma en una villa medieval para revivir el Compromiso.

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