La Conmemoración del Compromiso de Caspe incorpora este año nuevas escenas, nuevos enfoques escénicos y una presencia muy especial: la de los niños y niñas, que pasan de ser figurantes a tener voz propia sobre el escenario.
Los niños y niñas durante los ensayos de la obra central
Los niños toman el escenario
Pedro Palacios, director artístico de la obra central, explica que esta incorporación nace de forma natural tras la experiencia del año pasado. "Algunos peques participaron como figurantes y este año ya querían tener un papel, querían ser protagonistas", señala. Por eso, se ha preparado una escena inicial sencilla, entrañable y con texto, pensada para que las nuevas generaciones "pisen el escenario de otra manera" y comiencen a sentirse parte activa de la Conmemoración.
En esta escena, los niños y niñas observan la Caspe de 1412 desde su propia mirada. Se sorprenden al ver soldados, gente llegada de distintos territorios y todo el movimiento que provoca la elección de un nuevo rey. "Se preguntan qué está pasando y cómo se elige a un rey", explica Pedro, destacando que la escena aporta ternura, frescura y también un punto cómico que contrasta con la intensidad histórica y dramática de otros momentos de la obra.
Los pequeños actores viven esta experiencia con ilusión, nervios y muchas ganas. Algunos repiten por segundo o tercer año; otros participan por primera vez. Para ellos, salir al escenario es "muy chulo", "divertido" y una forma diferente de entender lo que ocurrió hace tantos siglos en Caspe.
Nuevas perspectivas y personajes
La obra central suma también nuevas perspectivas escénicas y personajes con fuerza, como Tarsia Rizzari, amante de Martín el Joven, interpretada por la actriz profesional Lydia Vera, quien además dirige las farsas desde hace varios años. También se recuperan escenas estrenadas en ediciones anteriores, pero con nuevos actores y nuevas lecturas, ofreciendo al público una visión renovada de algunos personajes.
Vestuario e indumentaria para la edición de 2026
Los compromisarios, como nunca antes
Otra de las grandes novedades estará en la manera de presentar a los compromisarios. Este año se rompe con la imagen de los nueve compromisarios reunidos en un único plano escénico. Cada reino — Aragón, Valencia y Cataluña — tendrá su propio espacio de diálogo y discusión antes de confluir en el momento de la votación. Según Pedro, este cambio ha motivado especialmente a los actores, porque les permite vivir la escena con un protagonismo diferente y una mayor identidad dentro del conjunto.
Iluminación y vestuario renovados
La parte técnica también tendrá un papel importante. La iluminación será completamente nueva y se está trabajando para dar a las escenas una atmósfera distinta, con nuevos juegos de focos y planos que reforzarán la puesta en escena.
Más de 100 personas necesitan indumentaria, complementos y pruebas, lo que implica muchas horas de taller, costura y organización.
El fondo de vestuario de la Conmemoración sigue creciendo. Aunque todavía se está realizando inventario, Pedro explica que cuentan con más de diez burros llenos de ropa y numerosas cajas con complementos, tocados y piezas específicas. Cada personaje viste varias prendas y accesorios, por lo que el trabajo previo es enorme y requiere precisión hasta el último momento.
Farsas con novedades
También las farsas llegan con novedades. Este año se han preparado cuatro farsas nuevas, dirigidas por Lydia Vera, que mantendrán ese tono histórico, gamberro y cercano que tanto conecta con el público en la calle. Son piezas pensadas para disfrutar, sorprender y completar la Conmemoración durante el día, creando ese ambiente vivo que envuelve a Caspe durante todo el fin de semana. Puedes consultar los detalles de cada farsa y sus horarios en esta noticia.
Ensayos de las farsas en San Roque y Plaza Soberanía Nacional
Las personas que interpretan estos personajes tan socarrones encaran los últimos ensayos con nervios y con muchas ganas de estrenar el próximo sábado 27 de junio en las plazas de Caspe.
Últimos ensayos antes del estreno
A pocos días del inicio, Pedro Palacios reconoce que se mezclan la emoción, los nervios y la responsabilidad. Tras semanas de ensayos, pruebas de vestuario, montaje y preparación, llega el momento de ver todo el trabajo sobre el escenario. Una edición que apuesta por nuevas miradas, renovación escénica y, sobre todo, por abrir el camino a quienes algún día podrán convertirse en los futuros protagonistas del Compromiso de Caspe.


